
-Todos andan buscando. Sancho, una paloma por el mundo y nadie la encuentra.
-Pero , que paloma es la que buscan?
-Es una paloma blanca que lleva en el pico el ultimo rayo amoroso de luz que queda ya sobre la tierra.
-Como la golondrina de Tristan.
-Eso. como la golondrina de Tristan. Bien te acuerdas Sancho
Aquel cabello dorado de Isolda que dejo caer la golondrina sobre el hombro cansado del Rey era el rayo de amor que andaba buscando el hombre sobre la tierra
Pero no es esto...
hay otra definicion;
te lo explicare mejor:
esa paloma que andan buscando
es aquella que una vez se le poso en la cabeza
a un pobre Nazareno en el Jordan;
aquello si fue un buen juego de prestidigitación:
un hombre sencillo entra a bañarse en el Jordán.
se le posa una paloma blanca sobre la cabeza
y sale de las aguas
convertido en el hijo de la Luz
en el hijo de Dios
en el hijo del Hombre
Y aquel juego se hizo sin trucos y sin trampas
por eso fue un gran milagro.
¡El Gran Milagro del Mundo!
Desde entonces
el Hombre vale más...
Y desde entonces todos andan buscando esa paloma
para que se haga otra vez el Milagro...
¡y el Hombre valga mas!
Al poeta Alberto Lopez Arguello, tan arnigo.
tan buen amigo siempre, baje o suba la rueda.
¡Que lástima
que yo no pueda cantar a la usanza
de este tiempo lo mismo que los poetas de hoy cantan!
¡Que lástima
que yo no pueda entonar con una voz engolada
esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Que lástima
que yo no tenga una patria!
Sé que la historia es la misma, la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra, desde una raza
a otra raza,
como pasan
esas tormentan de estío desde esta a aquella comarca.
¡Que lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña
de la estepa castellana
y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada:
pase los dias azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombria, en la Montaña.
despues... ya no he vuelto a echar el ancla,
y ninguna de estas tierras me levanta
ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo rio que pasa
rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.
¡Que lástima que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa
en que guardara.
a mas de otras cosas raras,
un sillon viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla.
¡Que lastima
que yo no tenga un abuelo que ganara
una batalla,
retratado con una mano cruzada
en el pecho, y la otra mano en el puño de la espada!
Y, ¡que lastima
que yo no tenga siquiera una espada!
Porque..., ¿que voy a cantar si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillon viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada?
!Que voy a cantar si soy un paria que apenas tiene una capa!
Sin embargo...
en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa
en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo tambien. Y todo mi ajuar se halla
en una sala
muy amplia
y muy blanca
que esta en la parte mas baja
y mas fresca de la casa.
Tiene una luz muy clara
esta sala
tan amplia
y tan blanca...
Una luz muy clara
que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana
vengo todas las mañanas.
Aqui me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas
leyendo en mi libro y viendo cómo pasa
la gente al traves de la ventana.
Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la Alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
cuando pasan
ese pastor que va detras de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen arrastrando sus miserias de Pastrana
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.
!Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana
siempre y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
!Que gracia
tiene su cara
en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata¡
Yo me rio mucho mirandola
y la digo que es una niña muy guapa...
Ella entonces me llama ¡tonto!. y se marcha.
¡Pobre niña! Ya no pasa
por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de muy mala gana,
ni se para
en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un dia se puso mala,
muy mala
y otro dia doblaron por ella a muerto las campanas.
Y en una tarde muy clara,
por esta calle tan ancha,
al traves de la ventana,
vi como se la llevaban
en una caja muy blanca...
En una caja
muy blanca
que tenia un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veia la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana...
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda slempre el cristalito de
tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por este cristal de mi ventana...
Y la muerte tambien pasa!
!Que lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla
ni un sillón viejo de cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!
AQUI VINO Y SE FUE
Y dexas, Pastor santo, tu grey en este valle hondo. escuro...
Fray Luis de Leon
Aqui vino...
y se fue
Vino, nos marco nuestra tarea
y se fue.
Tal vez detras de aquella nube
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros,
y tal vez
las estrellas
no son mas que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor tambien.
Aqui vino
y se fue
Vino, lleno nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos.
nos dejo unas herramientas...
y se fue.
El, que lo sabe todo,
sabe que estando solos
sin Dioses que nos miren
trabajamos mejor.
Detras de ti no hay nadie. Nadie,
ni un maestro, ni un amo, ni un patron.
Pero tuyo es el tiempo. EI tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación.